Los pequeños de la casa a veces les cuesta comer verduras y frutas. El reto de muchas familias es que los niños se acostumbren al sabor de las hortalizas.

En ocasiones, los niños no consiguen familiarizarse con las verduras y frutas por su textura o sabor. Para acabar con esta lucha, te contamos una serie de trucos que seguro que te ayudarán.

  • Explicar los valores nutricionales e insistir. Es muy difícil que la primera vez a tu hijo le guste lo que está comiendo. Es importante que le cuentes el por qué es importante comer frutas y verduras y que intenten probarlas varias veces hasta que se acostumbren al sabor.
  • Debes ser un modelo a seguir. No puedes inculcar a tus hijos una alimentación saludable si tú no sigues el mismo ejemplo. Como los niños se fijan en los mayores, te recomendamos que sigas una dieta sana y para motivarles muestres tu entusiasmo ante un plato de hortalizas.
  • La elección es un punto clave. A la hora de ponerte a cocinar, le puedes preguntar que verdura prefiere. Así tendrás la opción de introducir nuevas recetas u otras hortalizas que pueden que le guste más. Con este truco, conseguirás que tu niño te ayude a conocer sus gustos y, además, podrá echarte una mano en la cocina para que vea todo el proceso de elaboración.
  • La imaginación no puede faltar. Para que sea más fácil que le gusten las verduras, puedes crear un menú cromático para toda la semana. Además, si apuestas por presentar tus platos de forma divertida, para que le entre el plato por los ojos, seguro que comerá con mucho gusto y querrá repetir.

Sabemos que tu hijo coma de todo no es un reto fácil, pero seguro que con estos pequeños trucos conseguirás introducir frutas y verduras a su dieta y crearás un menú saludable.